Necesito pintar y crear para tener equilibrio en la vida, ya que tengo un espíritu libre que goza de la independencia que el Street Art le da. Después de muchos años he vuelto a pintar en las calles y a desarrollar mis ideas de manera visual, para poder volver a expresar públicamente lo que está en mi interior. Quiero que el espectador vea lo que más le acomode, que lo interprete a “su pinta” y que la goce como mejor le parezca. Mi fin es lograr que las obras queden en la memoria de las otras personas. Me mueve fomentar la profesionalización de éste tipo de arte, que ha estado rodeado de estigmas y de prejuicios desde sus inicios décadas atrás, creo que ésta es una de las tantas aristas sociales que el Street Art tiene entre las generaciones actuales y futuras.