#INFÓRMATE: Economía circular, un modelo regenerativo y reparador capaz de limitar el calentamiento global

El mundo puede evitar un cambio climático peligroso si se pasa a una economía circular, y cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y limitar el aumento de la temperatura a 1,5Cº. En la actualidad, sin embargo, sólo un 9 % de la economía mundial es circular. 



La economía global ha estado dominada por un modelo lineal de producción y consumo, que se rige por la lógica de “tomar, hacer, desechar”, en el que se fabrican productos a partir de materias primas que luego se venden, se utilizan, y finalmente se desechan como residuos. Pero el cambio climático nos está obligando a repensar el uso de las materias primas y la energía.

Se calcula que el 62% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero -excluyendo las del uso de la tierra y la silvicultura- se liberan durante la extracción, el procesamiento y la fabricación de bienes para satisfacer las necesidades de la sociedad; mientras que sólo el 38 % se emiten en la entrega y el uso de productos y servicios, según datos de Circle Economy, que cuenta con el apoyo de ONU Medio Ambiente y la Global Environment Facility. 

En la actualidad, el uso global de materiales se está acelerando. Se ha triplicado con creces desde 1970 y podría duplicarse de nuevo para 2050 si no se toman medidas, ha dicho el Panel Internacional de Recursos de las Naciones Unidas, 

Nuestro foco debiera estar puesto en lograr una sociedad que no malgaste los recursos naturales, sino que sea capaz de crear nuevas oportunidades de negocio a partir de la escasez y la resolución de problemas; al menos si queremos cumplir con la meta de limitar el calentamiento global lo más cerca posible a 1,5°C.

Esto sólo se podrá lograr con un mundo circular, señalan los expertos; sin embargo, apenas un 9% de la economía mundial es circular. Esto quiere decir que sólo el 9% de los 92.800 millones de toneladas de minerales, combustibles fósiles, metales y biomasa que entran en la economía se reutilizan anualmente. 

La economía circular no es sólo reciclar

Los residuos se eliminan del diseño. Los residuos no existen y se eliminan del diseño deliberadamente. Las materias biológicas no son tóxicas y pueden devolverse fácilmente al suelo mediante el compostaje o la digestión anaeróbica. Las materias técnicas -polímeros, aleaciones y otras materias artificiales- se diseñan para ser recuperadas, renovados y mejorados, minimizando la aportación de energía necesaria y maximizando la retención de valor (tanto en términos económicos como de recursos).

La diversidad genera solidez. Se valora la diversidad como forma de generar solidez. En muchos tipos de sistemas, la diversidad es un motor fundamental de versatilidad y resiliencia. En los sistemas vivos, por ejemplo, la biodiversidad es fundamental para sobrevivir a los cambios medioambientales. De forma similar, las economías precisan de un equilibrio de varias escalas de actividades para prosperar a largo plazo. Las empresas más grandes aportan volumen y eficiencia, mientras que las pequeñas ofrecen modelos alternativos cuando hay crisis.

Las fuentes de energías renovables impulsan la economía. La energía necesaria para impulsar la economía circular debería ser de carácter renovable, para reducir la dependencia de los recursos e incrementar la resiliencia de los sistemas. Esto será posible además por los menores umbrales de energía que se necesitan en una economía circular. 

Pensar en ‘sistemas’. En una economía circular, el pensamiento de sistemas se aplica de forma generalizada. Muchos elementos del mundo real, como empresas, personas o plantas, forman parte de sistemas complejos en los que las distintas partes están fuertemente vinculadas entre sí, lo que tiene algunas consecuencias sorprendentes. Para lograr una transición efectiva a una economía circular, estos vínculos y consecuencias se tienen en cuenta en todo momento.

Los precios u otros mecanismo de retroalimentación deben reflejar los costes reales. En una economía circular, los precios actúan como mensajes y, por consiguiente, deben reflejar los precios totales para ser efectivos. Los costes totales y los factores externos negativos se dan a conocer y se tienen en cuenta, eliminando además los subsidios perversos. 

Fuente:  Fundación Ellen MacArthur