#INFÓRMATE: Vulnerabilidad social y costo de vida, el precio de las catástrofes

Huracanes, inundaciones, sequías, tormentas y olas de calor son cada vez más frecuentes y extremos como consecuencia del cambio climático. Pero el daño que generan en infraestructura está aumentando el costo de la vida y profundizando las desigualdades sociales.



Desde 1980 los registros meteorológicos muestran un aumento en los desastres relacionados con el clima. Este se ha vuelto cada vez más severo, y es que el cambio climático está causando sequías más largas, temperaturas más altas en algunas regiones, y diluvios más intensos en otras.

Las comunidades más expuestas son aquellas que viven en regiones montañosas y costeras. En esos entornos, los ciudadanos deberán adaptarse a las nuevas realidades climáticas, fortaleciendo los sistemas de advertencia, refugio y protección. 

Chile es un país altamente vulnerable al cambio climático ya que cumple con 7 de los 9 criterios enunciadas por la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático: áreas costeras de baja altura; zonas áridas y semiáridas; zonas de bosques; territorio susceptible a desastres naturales; áreas propensas a sequía y desertificación; zonas urbanas con problemas de contaminación atmosférica, y ecosistemas montañosos.

¿Pero cuáles son las consecuencias de estar expuestos a estos fenómenos climáticos? Por una parte, los costosos daños en infraestructura causados por tormentas e inundaciones. El solo hecho de que esté aumentando el nivel del mar pone en riesgo las ciudades costeras, que requieren una mayor inversión tanto en innovaciones y sistemas de advertencia, como en medidas que pueden reducir el riesgo y las pérdidas.

En algunos lugares se está dando lo que se conoce como ‘gentrificación climática’, en que las propiedades junto al mar están perdiendo valor, y las personas con mayor poder adquisitivo se están trasladando a las zonas más elevadas y seguras. Mientras que las aseguradoras, enfrentadas a una avalancha de pérdidas devastadoras están restringiendo sus pólizas, sobre todo contra inundaciones para los propietarios de viviendas costeras.

Y por otra parte, el cambio climático no nos va a afectar a todos de la misma manera sino que va a profundizar las desigualdades, no sólo desde el punto de vista económico, sino que también afectará diferenciadamente según el grupo etario, género y etnia. 

Para el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, los adultos mayores son los más afectados por el cambio climático debido a su sensibilidad frente a los cambios de temperatura y a la contaminación atmosférica. En tanto, las mujeres son las que más mueren en eventos extremos y desastres. Además, generalmente, se les atribuye el rol de cuidado del hogar, de los niños y de los ancianos, lo que les impide moverse o migrar en caso de necesidad. Y en relación a las etnias, hay pueblos originarios que viven de la agricultura, los que se verán altamente impactados en situaciones de escasez hídrica, por lo que deberán dejar su forma de vida y migrar, con el consiguiente deterioro de su cultura.

Desde el punto de vista económico, en tanto, así como los países menos perjudicados serán los que cuentan con mayores recursos y opciones para prepararse ante los impactos, en Chile, las viviendas de las comunas más ricas cuentan con mayor y mejor aislación que las viviendas de las comunas más pobres, siendo capaces de soportar mejor las temperaturas extremas. A esto se suma que estas comunas cuentan con una mayor cantidad de áreas verdes, lo cual es sumamente importante pues la vegetación regula la temperatura.

Así las personas con menos recursos se verán mayormente afectadas por las temperaturas extremas, soportando altas temperaturas en construcciones que no cuentan con mecanismos para enfrentarlas, sumado a que no cuentan con recursos para escapar de esta situación.

Algunas Cifras


En 3,8 billones de dólares se estima las pérdidas a raíz de los desastres naturales ocurridos desde 1980, según el Banco Mundial

De 467 maneras se verá afectada la salud física y mental de los humanos, como consecuencia de los cambios en el clima que influirá en la disponibilidad del agua, la infraestructura, y otras facetas de la vida en la Tierra. 

Más de 7.200 catástrofes se registran en los últimos 20 años como consecuencia del Cambio Climático, esto es: más de 3.000 inundaciones, unas 2.000 tormentas y 560 terremotos, según Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR) 

Alrededor de 1,3 millones personas fallecidas y 4.400 millones resultaron heridas, perdieron su casa, tuvieron que desplazarse o requirieron ayuda de emergencia en los últimos 20 años. 

26,4 millones de personas por año se ve obligada a desplazarse de su hogar cada segundo, como consecuencia de los desastres naturales.