James Levelle

James Levelle

James Levelle, documentalista británico de 39 años, descubre en Hampstead Heath cual sería su próxima aventura: viajaría a Santiago de Chile para asistir a la 25° Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Sin embargo, para alguien que estuvo en Sierra Leona documentando a los piratas pesqueros, en China y Tíbet investigando el tráfico ilegal de animales y en India registrando el trabajo infantil en las plantaciones de algodón, el desafío parecía demasiado fácil. Por eso, subió la apuesta y decidió que su travesía sería completamente libre de carbono, en ” una versión más radical del viaje de la activista sueca Greta Thunberg”, quien sí utiliza el transporte público para trasladarse.
Además del reto, Levelle necesitaba una misión que diera significado a su recorrido. En los últimos años había pasado mucho tiempo dando charlas en escuelas sobre sus experiencias como documentalista. Compartir su pasión con los jóvenes fue una de las cosas más gratificantes que dice haber hecho. Por lo tanto, buscó la manera de darles un rol protagónico a estos jóvenes en su aventura y decidiendo recolectar videos de decenas de jóvenes alrededor del mundo con un mensaje sobre el futuro y el cambio climático para editar y pasar en la COP25 frente a líderes mundiales.
Levelle navegó desde Gran Bretaña hacia Francia. Una vez allí, se tomó trenes eléctricos y pedaleó hasta llegar a España, en donde utilizó los mismos medios de transporte para trasladarse hasta Sevilla.
En la ciudad andaluza lo esperaba la goleta en la que cruzaría el Atlántico. A bordo, pasaría los próximos 55 días junto a un grupo de extraños, que al igual que él, pagaron 5000 libras para llegar a América en esa expedición holandesa.
El barco haría dos paradas: una en Tenerife y otra en Cabo Verde. Después, 35 días “sin ver Tierra”.
“Quería una gran tormenta para sumar más drama a la aventura. Sin embargo, me conformé con algunas tempestades a la altura del Ecuador que me obligaron a escalar hasta la punta del mástil y atar ágilmente las velas”, dijo Levelle al relatar su trayectoria por el océano Atlántico.
Finalmente drama llegó de una fuente inesperada. A dos semanas de arribar al puerto de Montevideo, Levelle, quien se comunicaba con la ayuda de un receptor satelital, recibió un mensaje de WWF, en el que le avisaban que la COP25 se había suspendido y trasladado a Madrid. “Sentí pánico. No sabía qué hacer, estaba 100 por ciento comprometido con la causa, pero mi barco había partido, literalmente”, dijo. Por lo que decidió continuar rumbo a Santiago y terminar lo que había comenzado.